El macrobotellón del orgullo gay, por Javier García Isac



Resultado de imagen de problema orgullo gay
Lo que hoy se conoce como fiesta del orgullo gay tiene su origen remoto en las reivindicaciones de la comunidad homosexual neoyorquina a mediados del siglo XX. Con una mayor cultura de movilización y organización de la sociedad civil, las luchas sociales de los años 50 y 60 en EE. UU. no sólo consiguieron buena parte de sus objetivos si no que además se han convertido, especialmente gracias a la industria cinematográfica, en verdaderos iconos culturales de la época. Así sucede, por ejemplo, con la lucha por los derechos de los negros o las protestas contra la guerra del Vietnam.
En ese contexto histórico se produjeron los llamados sucesos de Stonewall y las primeras marchas organizadas en pro de los derechos de los homosexuales y su visibilización como colectivo. Se trataba, es evidente, de una sociedad que miraba la homosexualidad de una forma muy distinta. En aquel momento, sin salir de la propia Norteamérica, los homosexuales podían ser internados por su conducta sexual. De hecho, la OMS consideró hasta el año 1990 la homosexualidad como una enfermedad mental susceptible de ser tratada.
Se trataba de una minoría que veía vulnerada su dignidad o sus derechos elementales y protestaba. Puede, en buena ley, considerarse justo. Pero lo que se celebra en Madrid durante esta semana es un macrobotellón en el que apenas ya se reivindican ni la efeméride ni la causa.  
Todo el mundo tiene derecho a divertirse. Celebrar una enorme fiesta a la que se pueden sumar miles de personas, millones, siempre va a llamar la atención y será más divertido para jóvenes y adolescentes ociosos que un congreso internacional sobre la persecución de los homosexuales en los países árabes. Un concierto multitudinario, una caravana carnavalesca de fácil ambiente frívolo y veraniego paralizando el centro de una ciudad acapara la atención mediática. Un simposio con expertos acerca del SIDA, con información sobre prácticas sexuales de riesgo y sobre cómo la enfermedad agravó el estigma social para algunos homosexuales, eso apenas interesaría a unos pocos. Y sobre todo, sería mucho menos rentable.
La cuestión es que los derechos de los homosexuales y la propia dignidad que un día reivindicaron como colectivo ahora son un mero enganche comercial en unas celebraciones que comprometen intereses económicos y políticos muy importantes. Más allá de la opinión o las especulaciones, la evidencia en el caso concreto de nuestra capital se hizo mucho más visible tras el escándalo del Madrid Arena al conocerse los vínculos del empresario del ocio nocturno Miguel Ángel Flores y el entonces vice alcalde Villanueva.
Por esas mismas fechas el conocido activista pro LGTB “Shangay Lily”, hoy fallecido, redactó para Público un artículo en el que denunciaba la existencia de una “mafia rosa” de empresarios que habrían mercantilizado el ambiente gay para convertirlo en un simple mercado, un nicho de consumidores de los que obtener pingües beneficios. Más adelante, este mismo activista profundizó en su denuncia con el ensayo “Adiós Chueca” en el que se quejaba de que las celebraciones del “orgullo” habían perdido por ese motivo su original carácter de reivindicación.
De hecho, entre los principales organizadores de los fastos del denominado “orgullo gay” se encuentra la plataforma AEGAL. Se trata de una asociación comercial que agrupa a importantes y conocidos empresarios del sector del ocio y la hostelería como Kike Sarasola o Pedro Serrano, siempre con buenos contactos en el mundo de la política.
A lo largo de los últimos años son muchos los colectivos LGTB que se han distanciado de los inmensos fastos oficiales. Incluso la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos organiza un “orgullo de periferia”. Sin embargo, estos no obtienen ni la misma atención por parte de los medios de comunicación ni la misma lluvia de millones por parte de las administraciones. Y esa es otra vertiente de la cuestión: hay una homosexualidad “mainstream”, la que está de moda y tiene presencia en los medios, que acaba reduciendo al homosexual a un estereotipo histriónico que bailotea semidesnudo un día al año. Y luego están todos los homosexuales en su día a día. Si no son divertidos ni hay fiesta, ¿no le interesan a nadie? ¿Ya no van los políticos a hacerse con ellos la foto?
Quienes por decoro o educación (o sencillamente porque no nos importa) no preguntamos a los demás con quién se acuestan o por quién se sienten atraídos, tampoco vemos en ello un motivo de “orgullo” que pueda estar por encima de los verdaderos méritos y capacidades personales de cada individuo. Pero que cada cual se sienta orgulloso de lo que quiera o pueda. Con no participar en algo de lo que no nos sentimos parte, tenemos suficiente. Es un buen fin de semana para salir a pasear al campo y disfrutar de la naturaleza.
A quienes participen en el macro botellón de estos días en Madrid sólo les deseamos que sepan disfrutarlo con urbanidad y educación. Que al final quede todo limpio y recogido. Pero por favor, no nos tomen el pelo ni ofendan nuestra inteligencia. Péguense el fiestorro a gusto, llenen los bolsillos a los empresarios de “la mafia rosa”, déjense utilizar por los políticos que vayan… Pero después no vengan a dar lecciones ni hablar de derechos.

El sistema impedirá el hundimiento de Podemos (Intervención de Jesús Muñoz en Radio Inter) Texto y Audio

El sistema impedirá el hundimiento de Podemos (Intervención de Jesús Muñoz en Radio Inter) Texto y Audio


La imagen puede contener: una o varias personas y personas sentadas
El tema a debatir era el siguiente:

¿Cree usted que podría suponer este fracaso de Pablo Iglesias en la moción de censura, el hundimiento de Podemos en el futuro?

Fecha: 18.06.2017  
No veo que la moción de censura influya en un hundimiento de Podemos en un futuro a corto o a largo plazo. Si dejarán de crecer tan exponencialmente como lo han hecho en poco tiempo, incluso retrocederán algo y parte de su voto volverá a un PSOE más radicalizado, pero hundimiento no, y ahora aclararé por qué.

De hecho, no creo que lo de la moción de censura fuera un fracaso, esto forma parte de su estrategia y no les ha salido mal entre sus seguidores o potenciales seguidores. ¿Que para nosotros han hecho el ridículo?, sí, pero sus hordas se alimentan con lo que a nosotros nos parecen “sus ridículos”, y a ellos les molan estas cosas. A ellos les pone este comportamiento chabacano mezclado con algunas verdades. A los suyos les pone su discurso demagogo pero salpicado con ciertas dosis de realidad. Les pone ese talante pseudorevolucionario pero sin ningún interés en cambiar un sistema del que ya son una de sus patas principales, que era a lo que aspiraban. 

No nos engañemos, para que se hundieran se necesitaría un incremento del nivel cultural de los españoles, un aumento de la moral y la ética de los españoles, y un refuerzo del saber discernir entre la verdad y la mentira de los españoles. Y estas variaciones no se van a dar con el sistema actual. 

Recordamos que esta nueva pata de una casta que Podemos decía combatir, ha salido de unas Universidades regaladas a estos personajes y sus hordas para que consiguieran que la mayoría de los jóvenes bebieran de sus fuentes infectas. Y esas universidades se las ha regalado el PSOE y el PP. Y no se hundirán mientras esto siga así. 

Recordemos que su aumento vertiginoso se ha producido porque se le ha regalado infinidad de micrófonos, cuando apenas eran nadie, en casi todos los medios de comunicación, micrófonos que a otros se nos llevan décadas prohibiendo. Y esos micrófonos se los ha regalado la izquierda, pero sobre todo la derecha, para luego gritar aquello de que viene el lobo, como si el lobo no lo hubieran criado ellos, y decir eso que siempre les da tan buen resultado de “o ellos o nosotros”. Y no se hundirán mientras esto siga así.


Recordemos que su crecimiento se ha producido porque a todo el sistema le convenía que surgiera un antisistema controlado para que no crecieran, como ocurre en otras naciones, formaciones patrióticas que de verdad sí se enfrentaran a este sistema. Y todo ese sistema les ha apoyado para ahora el sistema apoyarse en ellos. Y no se hundirán mientras esto no cambie. 

Lo hemos visto esta semana con la matraca de los 40 años de democracia, en la que todos, incluido Podemos, nos han mentido sin opción a que nadie pueda decirles la verdad, y esta verdad es que España está hoy peor que hace 40 años en materia de separatismo, terrorismo, droga, paro, corrupción, invasión, pérdida de soberanía nacional, aborto, delincuencia, injusticia social, cultura, educación, etc. 

Así que si hablamos de hundimiento, es esta democracia, de la que forma parte Podemos, la que está hundiendo a España.  


@sindicatotns     
 *****************************************************************************************     Resultado de imagen de jesus muñoz radio inter        

Esta fue la intervención radiofónica del pasado domingo 18/06/2017 del Jefe de Información y Prensa del Sindicato Trabajadores Nacional Sindicalistas, Jesús Muñoz, en el programa debate “Sencillamente Radio” de Radio Inter de Madrid (programa que se emite todos los domingos de 08:30 a 11:30 horas en esa emisora en el 918 de AM, 93,50 de FM y en Internet:  http://www.radiointer.es/ 

Audio de la intervención:

http://www.ivoox.com/sencillamente-radio-18-6-2017-intervencion-jesus-munoz-el-audios-mp3_rf_19356946_1.html?utm_expid=113438436-41.XwSbWAIXSCCDvn5myOP5Yw.0&utm_referrer=http%3A%2F%2Fwww.ivoox.com%2Fpodcast-sencillamente-radio-2017_sq_f1373034_1.html

Os recordamos que ya podéis escuchar el audio del programa entero de este día, el audio de esta intervención de Jesús Muñoz y el audio del editorial de Rafael Nieto.  
Los audios los tenéis en   

Y nos complace enormemente comunicaros que gracias a la gran labor de documentación y recopilación que está desempeñando nuestro camarada Miguel del Pozo, ya tenéis acceso a buena parte de los programas de “Sencillamente Radio”, sobre todo a los editoriales del director del programa, Rafael Nieto, y a las intervenciones de Jesús Muñoz, Jefe de Información y Prensa del Sindicato TNS, en este programa.      
Este trabajo de recopilación no ha terminado, así que os aconsejamos que toméis nota del canal de Ivoox para seguirlo periódicamente, o mejor aún, que os suscribíais al mismo, ya que va a seguir renovándose continuamente.    
Este es el enlace al canal con los diferentes podcast:   

 http://www.ivoox.com/escuchar-radio-intercontinental-radio-inter_nq_84451_1.HTML

El valor de un torero frente a una sociedad pusilánime, por Javier García Isac



Resultado de imagen de ivan fandiño
Murió otra figura del toreo, murió Iván Fandiño a la edad de 36 años de una mortal cornada en una plaza de toros en Francia. No pretendo yo aquí en este artículo, en estas pocas líneas convencer a nadie para que se aficione o le guste el arte de la tauromaquia. Para eso están grandes periodistas, grandes profesionales especialistas en la materia que a buen seguro lo harán mucho mejor que yo. Lo que sí que pretendo es rendir un tributo, un merecido homenaje a todos los profesionales del mundo del toro y muy especialmente a los que su pasión les ha costado la vida.
Ser torero, entendiéndose por torero todo banderillero, picador, rejoneador o matador, es de las cosas más serias que hoy día se puede ser. Arriesgar tu vida por una pasión, por un sueño de gloria o triunfo, merece todo el respeto y reconocimiento. Vivimos en una sociedad donde se premia a tibios, débiles, mediocres y pusilánimes. El torero representa todo lo contrario de la falta de valores que nos ha tocado vivir. Son ejemplo de solidaridad y humildad, de trabajo y esfuerzo, de dignidad y orgullo.
Solo desde esa falta de valores, desde esa simplificación de lo absurdo, se entiende que algunos imbéciles se mofen o se rían de la muerte de un torero.  Son los mismos mierdas que se consideran amantes de los animales porque tienen alguna mascota doméstica en casa, o donan algunos euros, pocos en la mayoría de las ocasiones, para alguna asociación animal, pero no tienen reparos en justificar el crimen que supone el aborto o la liberación de etarras, criminales o violadores. Estos mierdas son los que equiparan el valor de la vida de un animal al de un ser humano, sin conocer ni saber el arte y el fondo de la fiesta.
No voy a explicar lo que es un toro de lidia, ni del peligro que corre la especie en caso de desaparecer las corridas de toros. Seguramente eso no interese a las mierdas. Desean la desaparición de la fiesta por ser símbolo de nuestra cultura y nuestra identidad. Estoy seguro que el animal les importa poco. Tampoco se preguntan cómo mueren los peces que comen o la carne que devoran. No me apetece entablar un debate de besugos con imbéciles que cuestionan el valor de la vida humana. Lo mejor es el desprecio. Posiblemente estos sujetos sufrieron algún trauma infantil no diagnosticado y mucho menos curado. Necesitan tratamiento urgente y firmeza.
En la mayoría de las ocasiones la idiotez y la ignorancia funcional se soluciona leyendo, pero no vale cualquier tipo de lectura, debe ser la adecuada según el grado de imbecilidad. En otras muchas, basta con dos buenas bofetadas con la mano abierta para superar alguna tensión no resuelta.
Hemos dados muchas pistas de cómo detectar con suma facilidad al mierda anti taurino que antepone la vida de un animal a la vida humana. Otro rasgo muy característico de estos individuos con pretensiones de superioridad es el desprecio que sienten hacia sus semejantes. No lo reconocen, pero son psicópatas, pues solo desde esta perspectiva uno puede llegar a entender, que no compartir, algunas de las salvajadas que se atreven a decir. Si no están enfermos, merecen un castigo severo por parte de la maltrecha justicia española.

He de reconocer que no tengo ni el arte ni las condiciones adecuadas para haberme dedicado a esto del toro, pero siento una profunda envidia hacia todos ellos. Tienen toda mi admiración, mi reconocimiento y sobre todo mi cariño por ser como son, por estar hechos de una pasta especial y por estar dispuestos a morir por una pasión, que estoy seguro solo en escasas ocasiones les merece la pena y se les reconoce como es debido, y todo  a cambio de un sacrificio que no ofrece la recompensa que se merece. Va por todos ustedes, y sobre todo por aquellos maestros que nos dejaron de forma prematura bañando el albero con su sangre de torero.

¿Por qué no llora Pablo Iglesias?, por Fernando Paz

Resultado de imagen de irene montero llora
Al igual que en el teatro clásico griego las pasiones se liberaban mediante la catarsis (un proceso de purificación que los espectadores experimentaban en los actores, en lugar de vivirlo en sí mismos), también nosotros hemos padecido esta semana pasada una verdadera catarsis gracias a la moción de censura podemita, bien que por la vía del estrambote bufo.

Desde el primer momento, todo el asunto tuvo un irreprimible aire de farsa. La moción estaba pensada con un objetivo primordial: conseguir para Podemos la ansiada hegemonía en la izquierda, obligado paso previo al prometido asalto del paraíso. Para eso –calculaban- había que machacar a Susana Díaz, denunciando su esencial concomitancia con Rajoy, y qué mejor forma de escenificarlo sino mediante un acontecimiento que hechizase al país ante los televisores.

Todo se les vino abajo cuando la militancia socialista –que no se entera de lo mal que casa su radicalismo con el censo electoral- tiró por la calle de en medio y le dio por elegir un secretario general en lugar de un candidato a la Moncloa. De modo que, no sin lógica, una parte de las bases ultraizquierdistas podemitas reclamaron abortar el proyecto, convertido ahora en un absurdo, algo que la dirección de nuevo optó por ignorar. 

Así que la presentación de la moción terminó efectuándose, con una birria de puesta en escena: una Irene Montero sobreactuada, histriónica y a ratos histérica; y un Pablo Iglesias embutido en una chaqueta como arrendada por el cochero del conde Drácula (eso le pasa por no seguir el consejo de Monedero: cuando dudes, tienes que pensar en lo que haría el comandante Chaves. Y Chaves, Pablo, no se habría puesto jamás esa chaqueta. Y lo sabes).

Parlamentariamente, tampoco fue mejor. Incluso el indolente Rajoy, aún más trabado que de costumbre, ha superado el envite con suficiencia, y hasta alguna oradora menor les ha sobado los morros con la simple, pero infalible, receta del sentido común. 

No es por casualidad que el ingrediente básico en las tragedias griegas fuese la hybris, que traducimos por esa especial soberbia que ciega a los hombres hasta el punto de hacerles creerse mejores que los dioses. Y lo que hemos visto ha sido un ejercicio de la peor hybris, del orgullo desmedido.

Hay soberbias comprensibles, pero no por ello menos letales: muchas de ellas han marcado nuestro tiempo histórico. La de Serrano respecto a Franco; la de Ciano respecto al Duce; la de Torcuato frente a Adolfo; o, más convenientemente para el caso que nos ocupa, la de Trotsky respecto de Stalin. En las cuatro ocasiones la cosa terminó con el soberbio de rodillas y, en dos de ellas, la hybris les costó a los susodichos algo más que la posición. Sólo los españoles, para que luego digan, salvaron el pellejo. 

Pero la soberbia es menos comprensible cuando no encuentra asiento razonable para su hipertrofia. Iglesias pareció desahogar un viejo resentimiento con Rivera, pero no por ser este de mudables convicciones, sino por disputarle no sé si la ira o las uvas. Y quiso entonces marcar distancias recomendándole más lecturas, que suele ser cosa de profes o de los que andan escasos de ellas; o de quienes reúnen ambas condiciones, que anduvo aquí Iglesias muy fiado a la flaqueza de memoria del personal, tras la exhibición kantiana de no hace tanto. 

La moción de censura, volviendo al núcleo de la cuestión, ha sido un plúmbeo ejercicio de propaganda ultraizquierdista, pues. Una propaganda que les hemos costeado entre todos, como Göbbels anotó en su diario cuando fue elegido diputado por primera vez: ¡El sistema financiando a quienes quieren destruirlo! ¿O será que no quieren...?

Aquí es donde se descubre el toque naïf. No deja de ser divertido ver a los podemitas mofarse del sentido reverencial con el que los cofrades de la adoración constitucional denuncian sus trapis, convencidos de que va a servir de algo ventear lo de Venezuela, lo de la pasta iraní, lo de la fiesta de Black (en la que los nenes salían con unos cuantos pisos de más), el obsceno nepotismo municipal podemita o la lenidad de la justicia para con sus canalladas de diverso pelaje.

Pero lo mejor de todo ha sido, sin duda, la peregrinación colectiva para consolar a Irene a cuenta de la imperdonable alusión tangencial del machirulo Hernández. Y es que le ha bastado a la Pensionaria unas lagrimillas pretendidamente sentidas para convocar al exorcismo del Satán machista.

¿Lágrimas? Permítanme precisarles algo: se están descojonando de todos ustedes. Y no digo que Irene no haya llorado de veras. Acostumbrados a que los insultos -y las chanzas y despellejamientos públicos- circulen en sentido contrario, los podemitas son muy sentidos para según qué cosas cuando les toca apechugar. 

Que sí; que igual es que la rabia le ha podido. Probablemente porque barrunta que son legión los españoles que están ciertos de que, de no ser por su relación personal con Pablo, de qué iba a estar ella de número dos de lo que sea. Como sucedió con aquella chica de Rivas Vaciamadrid, cómo se llamaba…Tania…pues eso... ¿Alguien duda de que la carrera de Tania se ha visto condicionada, para bien y para mal, por la misma razón que la de Irene?

Lo que nos sirvieron esta pasada semana ha sido como un fiambre de género del dueto Glez-Guerra de los ochenta, con una ella en modo imperativo y un él afeminado, susurrante y con coleta, absolutamente kitsch. Todo lo que hacen está calculado; las lágrimas de Irene son parte de un proceso de victimización que saben rentabilizar como nadie, ellos que administran con carpetovetónica generosidad el insulto, y que proyectan alegre y oscuramente la diabolización del prójimo. 

Las lágrimas de Irene no son creíbles porque calló cuando, con insuperable machismo, saltó a los medios el sadomaoísmo de un Pablo que quiso, no hace tanto, sangrar las nalgas de otra Montero, esta vez Mariló. Las lágrimas de Irene no son creíbles porque tampoco se la recuerda llorando de incontenible rabia cuando su chati ofreció el despacho para los desahogos de Andrea Levy y cierto podemita, que ya hace falta. 

Pero las lágrimas de Irene no resultan creíbles, sobre todo, porque ella, que blasona de feminista se rige por el principio de que “lo privado es también político” (copyright Kate Millet), y actúa así porque sabe que una sentida efusión de emotividad juega un papel político de primer orden, sobre todo cuando te permite victimizarte. Así que sus lágrimas son políticas, porque ese sentimiento tan íntimo había que exhibirlo, exponerlo, pasearlo y patrimonializarlo por la bancada del Congreso.  

Tengo para mí que las lágrimas de Irene, de no ser mujer, no se hubieran producido. Al menos, hasta el momento, no se han visto en Echenique, ni en Errejón, ni en Espinar y, ni que decir tiene, en Pablo.

Y eso es lo que me pregunto: ¿alguien, ante unas palabras que implicaban a los dos de la pareja, vio a Pablo llorar?

Conferencia sobre el Caso Blanquerna. Contiene vídeos e información adicional sobre el caso 

Conferencia sobre el Caso Blanquerna. Contiene vídeos e información adicional sobre el caso 


El pasado viernes 9 de Junio se impartió en la sede de La Falange y el Sindicato TNS una conferencia sobre el Caso Blanquerna.

Fue presentada por Carlos Rodríguez, Jefe Nacional del Sindicato TNS y dirigida por Jesús Muñoz, Jefe de Comunicación y Prensa del Sindicato TNS.

En ella se recordó, en primer lugar, la acción de los patriotas que entraron en el Centro Cultural Blanquerna el 11 de septiembre de 2013, recordando los hechos tal y como ocurrieron, la repercusión, declaraciones y persecución inmediata hacía los patriotas por parte de todas las instituciones del sistema en los días posteriores a esa fecha, la sentencia inicial de la Audiencia Provincial de Madrid y la posterior sentencia del Tribunal Supremo tras el recurso de la Fiscalía y la Generalidad de Cataluña.

A continuación, uno de los abogados del Caso detalló cual es la situación actual en cuanto a recursos interpuestos y los que se van a presentar en el futuro.

Acto seguido se proyectó un vídeo inédito hasta el momento con un reportaje realizado por una productora independiente sobre el Caso Blanquerna que ningún medio de comunicación quiso emitir, pese a haberse encargado exprofeso para su emisión, y que lo poco que algún medio emitió se hizo de manera parcial y omitiendo declaraciones e imágenes muy concretas.

Este es el vídeo inédito que se proyectó en la Conferencia
Para verlo puedes pinchar en el enlace o la imagen

También se recordaron otras sentencias judiciales recientes sobre acciones y delitos mucho más graves que lo que supuso la acción de Blanquerna y como se han saldado con penas inferiores a las que se enfrentan los 14 patriotas de Blanquerna, o incluso con la absolución de los procesados en esos otros casos.
Para finalizar la conferencia, se dirigieron a una sala abarrotada de público, tres de los procesados con vibrantes y valientes declaraciones sobre como afrontan sus penas y con un mensaje de continuar la lucha por la sagrada Unidad de España.

Este es el vídeo completo de la Conferencia
Para verlo puedes pinchar en el enlace o la imagen
La imagen puede contener: 2 personas

Por razones de falta de tiempo sólo se trató por encima lo relacionado con las irregularidades jurídicas del caso Blanquerna, por lo que añadimos esta entrevista a otro de los procesados sobre este tema, que en su día publicamos en esta página.

Para verlo puedes pinchar en el enlace o la imagen
http://www.sindicatotns.es/index.php?option=com_content&view=article&id=627:14-acusados-en-blanquerna-14-curiosidades-del-proceso-entrevista-a-jos


Lo injusto de una sentencia. Por Javier García Isac

Lo injusto de una sentencia. Por Javier García Isac
         Resultado de imagen de blanquerna absolución
Mi fe en la justicia hace muchos años que desapareció, mi ilusión en una resolución judicial justa se desvaneció cuando comprobé que personas como el ex juez prevaricador Baltasar Garzón podían alcanzar las más altas instancias dentro del magisterio judicial. Se dice que cuando nacemos, cuando llegamos al mundo y en nuestros primeros años de vida, somos inocentes, confiados, me atrevería a decir que incluso traviesos, pero sin maldad. Son los años, el paso del tiempo lo que te va formando y la experiencia y el aprendizaje lo que conforman el carácter de uno y sobre todo la fe y la ilusión. 
Si quedaba algún atisbo de confianza, alguna esperanza de que la justicia es ciega, imparcial e igual para todos, se desvanece cuando nos encontramos frente a frente con el ya tristemente famoso caso de la librería Blanquerna.
Catorce personas, catorce inocentes están a punto de ingresar en prisión, con alevosía y con nocturnidad, si entendemos como tal que se pretende aprovechar los meses de verano, donde la gente está más desconectada, para proceder al cumplimiento de la sentencia, que les condena por haber interrumpido durante sólo un minuto un acto de ensalzamiento del separatismo, un acto de ensalzamiento a la ruptura de España. No hubo violencia, no hubo heridos. Solo políticos y autoridades secesionistas asustados. No están acostumbrados a que nadie les proteste, nadie les lleve la contraria. El aquelarre tenía lugar en Madrid, en la librería Blanquerna, lugar denominado por el separatismo catalán como su embajada en Madrid.
Las catorce personas abandonaron el lugar del acto cuando se les dijo que no podían estar allí. Fueron todos identificados y unas horas después detenidos y tratados como delincuentes. Su delito, haber puesto de manifiesto la connivencia de las autoridades españolas con el separatismo catalán, permitiendo que este tipo de actos se realicen, haber dejado a todos en evidencia y hacer que la opinión publica de este país conociera el insulto permanente al que estamos sometidos todos nosotros cuando se consienten actos como este en la capital de España.
La mayoría de los encausados de Blanquerna fueron condenados a 4 años de prisión, después de un juicio cuya imparcialidad me ofrece muchas dudas y donde la fiscalía recurrió las iniciales sentencias para aumentarlas y de esta manera obligar a que los acusados ingresen en prisión. Insultar a España y los españoles sale barato, defenderla sale extremadamente caro.
El caso Blanquerna, sus injustas sentencias y la más que previsible entrada en prisión de estas catorce personas, no es más que un aviso a navegantes, un aviso a todo aquel que ose enfrentarse a un destino que nos tienen marcado, a todo aquel que esté dispuesto a defender a España y su integridad.
La ejemplaridad de la sentencia en contraste con la permisividad en ocasiones similares, nos hace pensar que nada de lo sucedido es casual o accidental. Un gobierno que con el aplauso de todos los partidos del arco parlamentario acata sentencias de tribunales extranjeros que suponen la excarcelación de asesinos y violadores. Una justicia que permite la liberación de criminales condenados a más de 2000 años de prisión por matar a 25 personas y salen a menos de un año por crimen cometido. Politización de una justicia mal trecha que nadie tiene intención de mejorar, solo la de sustituir a unos jueces por otros más cercanos y amigos. Promulgación de normas y leyes que persiguen al disidente y nos conducen a la aceptación del pensamiento único. Fiscalías de odio inventadas como amenaza continua al políticamente incorrecto.
La sentencia del caso Blanquerna es injusta e inmoral, y la entrada en prisión de estas catorce personas supondrá un punto de inflexión, una bofetada a todos aquellos que no estamos dispuestos a consentir que España se rompa. El mirar a otro lado, el pensar que esto no se volverá a repetir, nos conducirá a un grave error. El testimonio de todos ellos es si cabe más relevante en estos días que además estamos viendo como los políticos del sistema consienten cada paso del secesionismo catalán. El partido popular, las instituciones del estado, el gobierno de España, Soraya Sáenz de Santamaría y Mariano Rajoy, todos se muestran fuertes y abusivos con los débiles, con los que defienden la unidad de España con la única fuerza de sus gargantas y sin embargo son pusilánimes y rastreros frente a quienes consuman delito de sedición con todo el aparato administrativo de una autonomía a la que ellos mismos han entregado las competencias decisivas para poder cometer el crimen.
El ejemplo de estos 14 hombres debe hacernos elevar nuestra moral. Todavía quedan personas de honor, porque aun estando a punto de entrar en prisión, ninguno de ellos ha dejado que dobleguen su moral.

Javier García Isac